En suelo Dominicano opera un entramado que usa como camuflaje el liderazgo religioso mientras actúa como estructura de infiltración y conspiración. Una asociación injerencista que se cubre bajo el discurso religioso y humanitario para violar la ley migratoria de la República Dominicana, manipula conciencias y utiliza templos como refugio operativo para agendas ajenas a los intereses nacionales.

La Unión Fe de Pastores Haitianos en RD (UPHARD) es una organización que agrupa a 1,310 iglesias haitianas en la República Dominicana que no representan para nada la fe cristiana, sino más bien utilizan el disfraz de la religión para conseguir legitimidad en nuestro país y operar en favor de la invasión haitiana.

No buscan solucionar los problemas de Haití para regresar a su país; buscan trasladar el caos de Haití a la República Dominicana y se autodenominan como defensores de los derechos humanos, pero no defienden los derechos humanos en Haití, solo promueven la ilegalidad en suelo dominicano y la implementación de una narrativa absurda de victimización difamando a la República Dominicana y evadiendo e irrespetando las leyes migratorias.

Esta red de iglesias está apadrinada por la ONG MONDHA (Movimiento por los Derechos Humanos, la Paz y la Justicia Global), una peligrosa ONG enemiga de la República Dominicana cuyas actividades están orientadas a fortalecer la injerencia haitiana en la República Dominicana y destruir la soberanía.

Estas iglesias no predican valores: impulsan la Injerencia. No pastorean comunidades: las usan como cobertura. Se presentan como guías espirituales mientras promueven la penetración encubierta en nuestro territorio.

Es una peligrosa red organizada que instrumentaliza la fe para agredir la República Dominicana y debilitar la soberanía.

En el movimiento Código Patria entendemos que un futuro gobierno nacionalista, protector de los intereses de la nación dominicana y su soberanía, debe estar centrado en desmantelar todos estos establecimientos y que les sean entregados a familias dominicanas, deshabilitar las ONG haitianas que durante tanto tiempo han dañado y difamado a la República Dominicana y depurar el registro civil para detectar hasta el último haitiano con cédula dominicana adquirida de manera fraudulenta.  

El artículo 3 de nuestra constitución evidencia que todas estas ONGs e iglesias haitianas son inconstitucional: 

Artículo 3.- Inviolabilidad de la soberanía y principio de no intervención. La  

soberanía de la Nación dominicana, Estado libre e independiente de todo poder extranjero,  

es inviolable. Ninguno de los poderes públicos organizados por la presente Constitución

puede realizar o permitir la realización de actos que constituyan una intervención directa o

indirecta en los asuntos internos o externos de la República Dominicana o una injerencia

que atente contra la personalidad e integridad del Estado y de los atributos que se le

reconocen y consagran en esta Constitución. El principio de la no intervención constituye

una norma invariable de la política internacional dominicana.

¡Dominicanos! Esto no es un artículo cualquiera, es información vital para el conocimiento, pues ningún medio de prensa tradicional va a exponer la conspiración que afecta nuestro país. Ningún medio tradicional te va a hablar de estas peligrosas ONG enemigas de nuestro país ni te va a hablar de la traición política y la corrupción. Comparte este artículo con tus amigos y familiares para que conozcan la verdad sobre el avance de la agresión haitiana en nuestro país.