El ferrocarril subterráneo haitíano en Santo Domingo es una red clandestina que se encarga de ubicar y ofrecer refugio a haitianos ilegales en la República Dominicana. Esta red está compuesta nada más y nada menos que por la ONG MOSCTHA (Movimiento Sociocultural para los Trabajadores Haitianos), junto a falsos pastores evangélicos haitianos, sacerdotes y sacerdotisas del vudú, y la participación de dominicanos traidores de la patria.

Es una amplia red de sindicalistas haitianos con conexiones internacionales, que maneja fondos económicos para abastecer y acomodar a los ilegales haitianos en la República Dominicana. No combaten la pobreza en Haití ni el asedio de las bandas en Puerto Príncipe, no elaboran políticas sociales ni de defensa de derechos humanos para hacer frente a las problemáticas de su propio país. Están unidos con un solo propósito: perpetrar contra la seguridad nacional de la República Dominicana.

Esta asociación de sindicalistas haitianos constituye una grave amenaza para la soberanía dominicana con la implementación de su acelerada agenda de gestión de refugio para haitianos ilegales en suelo dominicano.

Obviamente, el ferrocarril no hace exclusión de personas, y todo tipo de antisociales haitianos es beneficiado con este agresivo programa injerencista. Miembros de bandas, violadores sexuales, ladrones, secuestradores, entre otros, si es haitiano sin identificación, aplica para ser acogido por este tentáculo diabólico que ofrece ayuda a individuos como Jefrey, el nacional haitiano que propinó 24 machetazos a la niña dominicana de 14 años, Cielo García, en el sector Pedro Brand, provincia Santo Domingo, causándole la pérdida de sus dos brazos luego de que la niña se resistiera a ser violada por su verdugo.

Al igual que todas las ONG haitianas en suelo dominicano, MOSCTHA y el ferrocarril ejecutan sus acciones para concretar la invasión haitiana bajo la cubierta de programas de ayuda humanitaria, inclusión social, etc. El supuesto pastor Wilson es uno de los cabecillas de este sindicato en Bávaro, zona Este de la República Dominicana. Se encarga del traslado, techo, servicios médicos, gestión de trabajo en las construcciones del país, entre otras cosas, para los enemigos históricos de la República Dominicana, que hoy vuelven a invadir nuestras tierras amparados por la narrativa de victimización, la falacia y la traición de dominicanos indolentes.

Según Juan Martínez d’Aubuisson, un antropólogo salvadoreño enemigo de la República Dominicana, en su artículo para Redacción Regional, “Buscando a Mikelson”, fue el mismo Joseph Chérubin, presidente de la ONG MOSCTHA, quien lo puso en contacto con los líderes sindicalistas haitianos del ferrocarril.

El día 8 de octubre del año 2024, el Movimiento Nacionalista Dominicano Código Patria convocó una protesta cívica frente a MOSCTHA con el objetivo de orientar a los dominicanos respecto a la existencia de esta ONG injerente y sus actividades en contra de la República Dominicana, entre las que se destacan las campañas difamatorias a nivel nacional e internacional contra el país. MOSCTHA se dedica a exigir en suelo dominicano los derechos que les niegan en su propio país, Haití.

Esta peligrosa ONG invasora se encuentra dañando al país desde el año 1987, contando con el aval de los gobiernos locales que han renunciado a su deber de proteger y servir a la nación dominicana, y que se han juramentado con la traición a la patria y el entreguismo ante intereses ajenos al bienestar común de nuestro país.

Estas ONGs haitianas en Republica Dominicana operan como un cáncer maligno y silencioso que mantiene en hemorragia interna la seguridad Nacional del país. Todas deben ser deshabilitadas ya que se toman muy en serio su misión de destruir la Republica Dominicana.